Comunicado de prensa
Text no oficial destinado a la información
UNCTAD/PRESS/PR/Accra/2008/012

El auge de los productos básicos suscita esperanzas, si bien provoca cierta inquietud

La XII UNCTAD examinará de qué manera los países pobres pueden aprovechar los altos precios sin precedentes, retener más beneficios, reducir la pobreza y diversificar las economías
Ginebra , 2 abril 2008  — 

Los últimos cinco años han sido, en cierto sentido, los mejores del último cuarto de siglo para los países en desarrollo que exportan productos básicos, puesto que los precios de dichos productos han aumentado considerablemente.

Ahora bien, el aumento de los precios de los productos básicos es un arma de doble filo. Mientras que los países exportadores de petróleo y minerales han obtenido grandes beneficios, muchos países en desarrollo de renta baja, que dependen de las exportaciones de productos agrícolas tropicales (sobre todo, del África subsahariana), han visto cómo el precio de las importaciones (combustibles y alimentos) superaba al de las exportaciones y, por consiguiente, han experimentado un deterioro significativo de sus relaciones de intercambio.

La actual subida de los precios mundiales de casi todos los alimentos y piensos está causando un efecto dominó y contribuye a la inflación del precio de los alimentos así como a una mayor inseguridad alimentaria, especialmente en los países pobres. En los últimos meses, se han declarado disturbios debido al aumento de los precios de los alimentos.

Un tema de debate importante en la XII UNCTAD será el papel que pueden desempeñar en el crecimiento económico los recientes precios récord para bienes como el petróleo, los minerales, los metales y los productos agrícolas básicos, mercancías que los países en desarrollo pueden ofrecer y ofrecen a los mercados mundiales. La inmensa mayoría de estas naciones –más de 90– depende de las exportaciones de estos productos.
El índice de precios de la UNCTAD para los productos básicos, excluidos los combustibles, alcanzó recientemente su nivel más alto (en dólares corrientes) desde 1960. El índice aumentó en un 159% entre enero de 2002 y enero de 2008; los precios de los metales y minerales se incrementaron en un 285% durante el mismo período; y los precios de las materias primas agrícolas han aumentado en un 133%. Recientemente, el petróleo se ha vendido por más de 110 dólares el barril.

El 23 de abril tendrá lugar una mesa redonda sobre "La transformación del panorama de los productos básicos en el siglo XXI", en el marco de la XII UNCTAD, en paralelo a otros debates durante la conferencia del 20 al 25 de abril. En ésta, se examinará una cuestión fundamental: hasta qué punto los productos básicos pueden aumentar el nivel de vida y reducir la pobreza en los países en desarrollo. Aunque es sabido que los precios de los productos básicos son cíclicos, con alzas que suelen ir seguidas de bajas, existe una posibilidad de que esta vez la demanda se sostenga si el crecimiento de las economías emergentes como China y la India sigue un esperado curso ascendente.

Sin embargo, preocupa el hecho de que los beneficios de la reciente bonanza económica no se repartan de forma equitativa; por ejemplo, pese a que en los últimos 25 años los países en desarrollo han vivido una mejor situación en términos de crecimiento y exportación, se está viendo que muchos países, sobre todo del África subsahariana, no podrán alcanzar los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas de reducir a la mitad la pobreza extrema antes de 2015. Si la expansión de la renta global en el actual contexto de bonanza no está llegando a muchos de los países pobres del mundo, ¿qué se puede hacer?

Asimismo existe la preocupación de que la mayor parte de los beneficios derivados de la subida de precios de los productos básicos no favorezca necesariamente a los gobiernos o ciudadanos de los países exportadores en desarrollo. Por ejemplo, muchos países africanos exportadores de petróleo y minerales han visto cómo disminuían las ganancias por la subida de precios a causa del aumento del pago de beneficios exigidos por las compañías transnacionales implicadas en la explotación de los recursos naturales.

Las investigaciones también revelan que, en muchos casos, las ganancias más altas provenientes de las exportaciones agrícolas no llegan a los campesinos de los países en desarrollo que cultivan las cosechas. La mayor parte de los beneficios se acumula en la parte final del trayecto que va desde la granja hasta el estante del supermercado. Las mayores ganancias se generan durante el procesamiento de las mercancías, que se envasan, publicitan y asocian a una marca, incrementando así su atractivo. Según el tipo de cultivo, la parte de los beneficios destinada a los pequeños agricultores que cultivan los productos ha sufrido, en muchos casos, una acusada caída aunque los precios hayan aumentado.

Los economistas de la UNCTAD y de otras organizaciones abogan para que los países en desarrollo aprovechen los ingresos imprevistos a causa del auge de los productos básicos para diversificar sus economías hacia una industria manufacturera así como un servicio de calidad con vistas a generar empleo y reducir la vulnerabilidad hacia futuros descensos en los precios de los productos básicos. Sin embargo, pocas naciones han logrado tal transición debido a limitaciones internas, como un déficit institucional, político, de infraestructuras y de capital humano, y factores externos, como los obstáculos comerciales del sistema de comercio internacional (condiciones de acceso y entrada a los mercados, falta de regulación de prácticas anticompetitivas en las cadenas internacionales de valor y suministro, e incapacidad para cumplir las cambiantes normas comerciales). Por consiguiente, la mayoría sigue dependiendo en gran medida de las exportaciones de productos básicos.

La XII UNCTAD tendrá que abordar todas estas cuestiones y ofrece una oportunidad a la comunidad internacional para acordar una respuesta política adecuada con objeto de aprovechar los beneficios del desarrollo derivado del actual auge de los precios de los productos básicos y hacer frente a los persistentes problemas comerciales y de desarrollo.

Para más detalles sobre la situación mundial de los productos básicos y cuestiones políticas, incluidas las recomendaciones sobre respuestas políticas adecuadas por parte de la comunidad internacional, véase el comunicado de prensa elaborado por la secretaría de la UNCTAD: "La transformación del panorama de los productos básicos en el siglo XXI " (TD/428).

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