Ginebra
, 2 abril 2008
— El amplio patrimonio cultural y artístico del mundo en desarrollo -entre otros, la composición musical, la pintura, el baile, las artesanías y la moda- suele considerarse algo que no tiene precio, pero también es algo que encierra grandes posibilidades de crecimiento económico, creación de empleos e inclusión social.
La "economía creativa", impulsada por la actividad comercial de las industrias creativas que crece en forma acelerada y representa miles de millones de dólares, es un campo en el que los países en desarrollo tienen un enorme potencial en todo el mundo.
En la Conferencia de la UNCTAD, que se celebra cada cuatro años y cuya duodécima reunión tendrá lugar en Accra (Ghana) del 20 al 25 de abril, se dará a conocer el primer estudio interinstitucional sobre la situación mundial de la economía creativa. Además de las reuniones dedicadas al tema de "abordar las oportunidades y los retos de la globalización para el desarrollo", se ha organizado un dinámico festival de una semana, "África creativa", que incluye una muestra de arte contemporáneo, música, baile y desfiles de moda.
Hay mucho dinero y un gran potencial de desarrollo en juego. Como se dice en el Informe sobre la economía creativa (Creative Economy Report), los gobiernos que actúen inteligentemente pueden ayudar a los productores nacionales de "elementos creativos" a absorber una proporción cada vez mayor del mercado mundial, que viene creciendo a más de un 8% anual desde el año 2000 y que en 1996 ascendía a 227.400 millones de dólares pero ya en 2005 equivalía a 424.400 millones. En ese período, la proporción de productos procedentes de países en desarrollo aumentó del 29% de las exportaciones mundiales de productos creativos al 41%, es decir a 136.200 millones en 2005. China se ha convertido en el mayor exportador mundial de productos creativos, seguido por Italia y los Estados Unidos. La India, México y Tailandia se cuentan entre los 20 mayores exportadores.
El comercio de productos creativos está en auge gracias a la creciente demanda mundial de bienes y servicios que tienden un puente entre el patrimonio cultural, las artes, los medios de comunicación, los servicios creativos y el diseño, por una parte, y el comercio, la cultura y la tecnología, por otra. Aquí hay cabida para todos, pero hay que responder a los desafíos de ampliar la capacidad creativa de la mayoría de los países en desarrollo y reducir las trabas externas e internas.
El informe, cuya presentación oficial está prevista para el 20 de abril, se ha elaborado en colaboración con otras cuatro instituciones internacionales: la Dependencia Especial para la Cooperación Sur-Sur del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y el Centro de Comercio Internacional (CCI).
El informe es un intento por dar una imagen general del creciente comercio de bienes y servicios en rápido proceso de expansión, comercio que abarca desde piezas artísticas y artesanales tradicionales a libros, periódicos, pinturas, música y artes escénicas; productos con soporte tecnológico como películas, diseños, obras audiovisuales y programas de televisión y radio, y nuevos productos de comunicación como animación digital y juegos de vídeo. Los bienes creativos representaron el 3,8% del comercio mundial total en 2005. La creciente prosperidad, que se traduce en una mayor demanda de entretenimiento, y el progreso tecnológico que facilita la difusión de productos creativos, indican que el sector debería seguir prosperando y expandiéndose.
En el informe se sostiene que los países en desarrollo, más que otros, deben encontrar un territorio fértil para el crecimiento de las industrias creativas. Las artesanías representan actualmente el 60% del valor de sus exportaciones creativas. Los productos de diseño y los nuevos productos de comunicación encierran un gran potencial para los países del Asia, el África, América Latina y el Caribe, sobre todo gracias a que Internet hace posible el envío de muchos artículos a cualquier lugar del mundo. En el estudio se afirma, además, que las cifras sobre las industrias creativas de alto contenido tecnológico y de servicios probablemente estén subestimadas en términos de su valor actual. Otro rubro que encierra un gran potencial es el de comercialización y ventas relacionadas con celebraciones y festivales culturales.
Sin embargo, la mayoría de los países en desarrollo no cuentan con los conocimientos especializados, las inversiones y la capacidad de manejo empresarial y comercialización que se requieren para producir bienes y servicios creativos, diversificados y competitivos, que dejen beneficios en términos de comercio y desarrollo. Estos países también tienen que estimular a las pequeñas empresas y las microempresas capaces de aliviar la pobreza en comunidades pequeñas y áreas rurales.
Entre otras cosas, las exportaciones de los países en desarrollo se ven limitadas por el temor de los organismos regionales y multilaterales a prestar dinero a empresas creativas de países en desarrollo. Además, los canales de comercialización y las redes de distribución se concentran en unos pocos conglomerados grandes en los países avanzados, lo que ha provocado una situación irónica en la que los países en desarrollo no sólo importan música extranjera, sino también grabaciones de su propia música. En el estudio se afirma que la descarga de música de Internet, cada vez más común, podría estar modificando esta situación.
Con el festival "África creativa", que se celebrará en paralelo a la XII UNCTAD, se espera despertar interés hacia el enorme potencial no explotado de ese sector del continente africano. El festival creará las condiciones propicias para mostrar resultados concretos durante la Conferencia y después de ella, como una forma de despertar el interés de gobiernos y empresas. Pese a contar con enormes talentos y un gran patrimonio artístico, África produjo menos del 1% de las exportaciones creativas mundiales en el período 2000-2005. Cabe esperar que funcionarios gubernamentales y expertos en esta rama de actividad analicen cómo se podría revertir esta situación mediante políticas económicas y de comercio.
Una de las actividades previstas para la semana es una exposición de arte contemporáneo organizada en colaboración con la Dak´Art Bienal , en la que se presentarán obras de Ludovic Fadairo (Benin), Joel Mpah-Dooh (Camerún), Bill Kouelany (Congo), Freddy Tsimba (República Democrática del Congo), Jacques Samir Stenka (Côte d´Ivoire), Brahim El-Anatsui (Ghana), Abdoulaye Konaté (Malí), Bruce Onobrakpeya (Nigeria), Souleymane Keita (Senegal), y Sodey Edorh (Togo).
También se han organizado un desfile de modas en el que se presentarán diseños de Anggy Haif (Camerún), Alphadi (Níger) y Kofi Ansah (Ghana); conciertos de Femi Kuti (Nigeria), Youssou N´Dour (Senegal) y Kojo Antwi (Ghana), y presentaciones de baile de la Compañía de Ballet de Ghana y Dina Tallat de Egipto.